Fuente: elcorreo.com
España quiere que se suavicen los límites de contaminación que marca la normativa de calidad de aire europea, que el país incumple, y establecer unos objetivos más "realistas", y que se dé más tiempo a los Veintisiete para cumplirlos.
"El debate se va a abrir", aseguró el secretario de Estado español de Medio Ambiente, Federico Ramos, en unas declaraciones a Efe a su llegada al Consejo de ministros europeos de este área que se reúne hoy y mañana en Horsens, Dinamarca, al que acudió en bicicleta con el resto de las delegaciones.
"Nos estamos dando cuenta de que, dados los incumplimientos que existen en muchos países, convendría pensar si los indicadores son adecuados y si estamos en el buen camino, si estamos exigiendo objetivos realistas", destacó.
España no cumple la directiva europea sobre calidad del aire debido a la polución en ciudades como Madrid y Barcelona, y es el único país de la UE que excede la emisión de tres de los cuatro contaminantes permitidos, según datos recientes de la Agencia Europea de Medio Ambiente.
El secretario de Estado español consideró que los países deberían tener un mayor plazo para cumplir con la directiva, un mensaje que ya pasó el propio ministro de Agricultura y Medio Ambiente, Miguel Arias Cañete, al comisario europeo de Medio Ambiente, Janez Potocnik, el pasado 8 de marzo en su primer encuentro.
Ramos aseguró que Bruselas es receptiva a "escuchar y dialogar" y destacó que los comisarios europeos defienden la importancia de las políticas de calidad del aire, pero también son "realistas sobre las circunstancias y el momento en que trabajan".
"Los países, con colaboración de la Comisión Europea, tienen que buscar caminos para avanzar, de una forma realista, que suponga mejoras", afirmó.
Respecto al resto de sus socios europeos, el secretario de Estado recalcó que España no es el país que mayores problemas tiene con el cumplimiento de las directivas del aire, ya que estos se concentran en zonas puntuales, mientras que en otros países son generalizados, especialmente en el este de Europa.
"De los veintisiete Estados miembros, hay 17 que ya constatan incumplimientos y España no es la que tiene más", afirmó Ramos.
"Es una cuestión a debatir, a pensar, a ver cómo se puede avanzar en esta materia", destacó el secretario de Estado, quien apostó por establecer "objetivos realistas en materia de legislación sabiendo de la realidad de que partimos, para hacer algo práctico".
La discusión sobre la nueva estrategia medioambiental hasta 2020 llevará a revisar también otras cuestiones, como el deficiente estado de la aplicación de parte de las actuales leyes europeas en este área.
El secretario de Estado español aseguró que existe un consenso en que lo prioritario "no es legislar más, sino depurar lo hecho y legislar mejor, para que sea más fácil su aplicación".
La CE reconoce problemas en la aplicación de las normativas medioambientales y a principios de marzo adoptó un conjunto de recomendaciones a los Veintisiete para solucionar esta situación, que cuesta en torno a 50.000 millones de euros al año en gastos sanitarios y para proteger el entorno, según sus datos.
En concreto, Ramos considera que hay que realizar avances en áreas como las normativas de aguas y la preservación de la biodiversidad, especialmente en las áreas marinas, cuya protección se ha puesto en marcha pero aún se debe desarrollar y coordinar con actividades como la pesca y el turismo, de importancia para España.